Desde el momento cuando llega a la fábrica, la leche está inmediatamente desnatada. La crema pasteurizada está puesta en maduración biológica y física durante unas 15 horas.

El arreglo de las temperaturas pone de relieve todas las calidades de la materia grasa, su untuosidad, sus aromas delicados, su gusto a avellana, tan sutil.

El batido de las cremas se hace en una mantequera tradicional de inox durante unas dos horas. A partir de esta fabricación lenta, la crema ,sacudida vigurosamente, se transforma en granos de mantequilla. La limpieza de los granos con agua pura elimina los residuos. Luego, se amasan los granos para obtener una textura homogénea.

Reconocido por los mejores profesionales

La mantequilla conseguida, beneficia de una calidad de producto sumamente selecto, apreciado por el consumidor y reconocido por los mejores profesionales, maestros queseros, ultramarinos selectos, pastelerías y restauradores renombrados.

Contacto : courrier@beurre-de-pamplie.com